Santa Matilde de Sajonia
Santa Matilde de Sajonia nació hacia el año 895, de noble familia sajona, y fue criada en la piedad de un convento por su abuela, que era abadesa. Se casó con Enrique, duque de Sajonia, quien en 919 se convirtió en el rey Enrique el Pajarero, el primero de los reyes otónidas de Alemania, y le dio varios hijos, entre ellos el futuro emperador Otón el Grande y San Bruno de Colonia. Como reina fue célebre por su humildad, mansedumbre e incansable caridad hacia los pobres, los enfermos y los presos.
Enviudada en 936, sufrió mucho en sus últimos años a causa de la rivalidad de sus hijos por la riqueza que ella derramaba en limosnas y fundaciones religiosas, y sobrellevó sus reproches, e incluso un período de despojo, con paciente mansedumbre. Entregándose por entero a la oración y a las buenas obras, fundó y dotó numerosos monasterios, iglesias y conventos, especialmente la gran abadía de Quedlinburgo. Murió en Quedlinburgo el 14 de marzo de 968 y es venerada como santa, modelo de reina santa; su memoria se celebra el 14 de marzo.
Crucis