San Maximiliano de Tebessa
San Maximiliano de Tebessa fue un joven cristiano de Numidia, en el África romana del norte, hijo de un veterano romano llamado Víctor, que fue llevado ante el procónsul en Tebessa en el año 295 para ser alistado en el ejército imperial, como se exigía a los hijos de los veteranos. Su proceso se conserva en un relato temprano y fiable de las actuaciones, que registra sus palabras con una inmediatez fuera de lo común.
De pie ante el magistrado, Maximiliano, de veintiún años, se negó a servir o a recibir la insignia del soldado, declarando: "No puedo servir como soldado; soy cristiano", e insistiendo en que su conciencia no le permitía portar armas ni llevar al cuello el emblema del emperador pagano. Ni las súplicas del procónsul ni los ruegos dirigidos a su padre lo hicieron ceder, y eligió la muerte antes que comprometer su fe. Fue decapitado, y su cuerpo fue sepultado por una devota mujer cerca de la tumba de San Cipriano en Cartago. Venerado como mártir, su memoria se celebra el 12 de marzo.
Crucis