Santos y autores

San Moisés el Húngaro

San Moisés el Húngaro fue, como su nombre indica, de origen húngaro, y vivió a comienzos del siglo XI al servicio de la casa principesca de la Rus' de Kiev. Según su vida, fue compañero de San Boris y, tras el asesinato de aquel príncipe, cayó cautivo en las guerras que siguieron y fue llevado a Polonia como prisionero.

Allí, relata el relato, una noble polaca acaudalada quedó tan prendada del apuesto joven cautivo que buscó hacerlo su esposo y amante, ofreciéndole libertad y riquezas; pero Moisés, habiendo consagrado su castidad a Dios, se negó firmemente, soportando por su negativa prisión, tormentos y, según la tradición, mutilación, antes que romper su voto. Liberado por fin, llegó al Monasterio de las Cuevas de Kiev y vivió el resto de sus días como monje en oración y penitencia, muriendo hacia 1043. Venerado por su heroica pureza, es invocado como ayuda contra las tentaciones de la carne, y su memoria se guarda el 26 de julio.

Citas escogidas

“Guarda tu pureza como un tesoro sin precio, pues a los santos les costó la vida misma.”
— San Moisés el Húngaro
“La tentación vencida hace al alma más fuerte y al corazón más puro.”
— San Moisés el Húngaro
“Resiste los halagos de la carne, pues el alma que los vence es coronada por Dios.”
— San Moisés el Húngaro