Santos y autores

San Niceta de Remesiana

San Niceta de Remesiana fue obispo de Remesiana, localidad de la región de Dacia en los Balcanes, en la actual Serbia, a finales del siglo IV y comienzos del V. Fue un celoso obispo misionero que trabajó por llevar el Evangelio a los pueblos todavía en gran parte paganos y semibárbaros de la frontera del Danubio, y fue elogiado por esta labor por su amigo el poeta San Paulino de Nola, quien le dedicó dos poemas.

Autor de instrucción para conversos y catecúmenos, compuso obras sobre la fe, el credo y la vida cristiana, y escribió notablemente en defensa de la práctica de cantar himnos y salmos en el culto. Por esta razón, y por una firme tradición, se le ha atribuido con frecuencia la composición del gran himno de alabanza el Te Deum, "A ti, oh Dios, alabamos", aunque la autoría de ese himno no es segura y sigue siendo debatida entre los estudiosos. Murió hacia el año 414, y es venerado como santo, y su memoria se celebra el 22 de junio.

Citas escogidas

“La comunión de los santos une el cielo y la tierra; nunca estamos solos los que pertenecemos a la casa de Dios.”
— San Niceto de Remesiana
“Los santos que nos precedieron siguen orando con nosotros; el coro de la Iglesia jamás se rompe por la muerte.”
— San Niceta de Remesiana
“Te alabamos, oh Dios; te reconocemos como el Señor; que toda la tierra se una al canto del cielo.”
— San Niceto de Remesiana