San Pablo de la Cruz
San Pablo de la Cruz nació con el nombre de Paolo Francesco Danei el 3 de enero de 1694 en Ovada, en el norte de Italia, y murió el 18 de octubre de 1775 en Roma. Tras una juventud de oración y penitencia, recibió lo que entendió como una llamada divina a fundar una comunidad dedicada a la Pasión de Cristo. Después de un intenso retiro de cuarenta días durante el cual escribió la regla de la nueva orden, él y su hermano reunieron compañeros y, tras años de dificultades y la aprobación papal, establecieron la Congregación de la Pasión (los pasionistas).
Místico que padeció grandes sufrimientos interiores, fue también un incansable predicador misionero por toda Italia, moviendo a la conversión a pecadores endurecidos mediante la predicación de Cristo crucificado, cuya Pasión llamó «la obra más grande y arrolladora del amor de Dios». Fundó también una orden de monjas pasionistas. Célebre en vida por sus milagros y profecías, fue canonizado en 1867 por el papa Pío IX.
Citas escogidas
“Abraza la voluntad de Dios en cada dolor, y la cruz más amarga se vuelve dulce en su compañía.”
“Sé solitario por dentro, aun en medio de la multitud, y encuentra allí al Cristo silencioso y sufriente.”
“Nada enseña la humildad como la vista de Dios crucificado por amor a un corazón tan pobre.”
Crucis