Santos y autores

San Pedro Crisólogo

San Pedro Crisólogo nació hacia el año 380 en Imola, en el norte de Italia, y murió allí hacia el año 450. Fue nombrado arzobispo de Rávena, que en su época era la sede de los emperadores romanos de Occidente, y sirvió a la Iglesia en esa importante ciudad durante el turbulento ocaso del imperio. Gozó de la estima de la corte imperial y del papa San León Magno.

Su sobrenombre, «Crisólogo», significa «de palabra de oro», dado por su predicación. A diferencia de muchos Padres, su fama no descansa en grandes tratados teológicos, sino en sus sermones —breves, claros, vívidos y pastorales—, muchos de los cuales se conservan, ofreciendo una ventana a la fe y a la vida de su pueblo. Es notable que aconsejara que las disputas se resolvieran mediante apelación a la Sede de Roma. Fue declarado Doctor de la Iglesia en 1729.

Citas escogidas

“¿Qué mayor honor se puede rendir a Dios que hallarlo en el rostro del pobre? Él no viene a nosotros solo en los sacramentos.”
— San Pedro Crisólogo
“El cristiano que descuida al pobre ha olvidado que Cristo dijo que allí sería hallado, y así Cristo permanece sin ser hallado.”
— San Pedro Crisólogo
“El arrepentimiento no es una derrota: es la victoria del alma sobre el orgullo, el primer paso de regreso a los brazos del Padre.”
— San Pedro Crisólogo