San Pedro Fabro
San Pedro Fabro (Pierre Favre) nació el 13 de abril de 1506 en el seno de una familia campesina en Villaret, en Saboya (en la actual Francia), y murió el 1 de agosto de 1546 en Roma. Como estudiante en París compartió habitación con Ignacio de Loyola y Francisco Javier, y bajo la guía de Ignacio encontró su vocación, convirtiéndose en el primero del pequeño grupo que formaría la Compañía de Jesús en ser ordenado sacerdote, y en quien guio a los demás a través de los Ejercicios Espirituales.
Pasó su corta vida en constante viaje por Europa al servicio de la Iglesia durante la Reforma, y fue estimado sobre todo por su excepcional don para la dirección espiritual y para dar los Ejercicios, acercando a Dios a muchos, incluidos futuros santos. De temperamento apacible, aconsejaba acoger a quienes estaban alejados de la Iglesia con caridad, oración y amistad en lugar de hostilidad. Venerado durante mucho tiempo por su santidad, fue declarado santo por el papa Francisco en 2013.
Citas escogidas
“Antes de querer reformar a otro, gánate su corazón con amistad y paciencia.”
“Habla de Dios en la conversación ordinaria, y deja que las palabras santas fluyan con naturalidad de un corazón santo.”
“Lleva la paz dentro de ti, y llevarás paz a todos los que encuentres.”
Crucis