Santa Filomena
Santa Filomena es venerada como virgen y mártir de la Roma antigua, aunque casi nada se sabe de ella con certeza histórica. Su culto surgió en el siglo XIX tras el descubrimiento en 1802 de una tumba en la catacumba de Priscila, en Roma, sellada con losas que llevaban el nombre Filumena y símbolos interpretados como signos de virginidad y martirio, junto con una ampolla que se creía contenía su sangre.
Cuando sus reliquias fueron entronizadas en Mugnano, Italia, en 1805, los milagros reportados llevaron a una rápida difusión de la devoción, y se convirtió en una amada patrona defendida especialmente por San Juan Vianney, el Cura de Ars, quien atribuyó muchas gracias a su intercesión. Como estudios posteriores plantearon dudas sobre la interpretación de la tumba, su fiesta fue retirada de los calendarios locales en 1961, pero la devoción privada hacia ella sigue permitida y difundida. Es honrada como patrona de los jóvenes y de la pureza, y su memoria se guarda el 11 de agosto.
Citas escogidas
“Confía en Dios con la sencillez de un niño, y él obrará maravillas a través de ti.”
“Entrega todo tu corazón a Cristo, y no temas nada que el mundo pueda hacer.”
“La pureza y la oración juntas abren el depósito del poder de Dios.”
Crucis