Santos y autores

San Proclo de Constantinopla

San Proclo de Constantinopla fue un eclesiástico y célebre predicador del siglo V que había sido discípulo y secretario de San Juan Crisóstomo, de quien aprendió el arte de la elocuencia sagrada. Sirvió como obispo y, desde alrededor del año 434, como arzobispo de Constantinopla, la capital imperial, guiando a su Iglesia con mansedumbre y sabiduría en una época doctrinalmente turbulenta.

Se le recuerda sobre todo por un célebre sermón predicado hacia el año 429, en presencia del patriarca Nestorio, en el que defendió con elocuencia el título de Theotokos, "la que engendra a Dios" o "Madre de Dios", para la Santísima Virgen María. Nestorio había objetado este título, sosteniendo una división en Cristo que haría de María madre solo del hombre Jesús; Proclo, al insistir en que el nacido de María es verdaderamente Dios Verbo hecho carne, ayudó a preparar la condena de la Iglesia contra el nestorianismo en el Concilio de Éfeso en 431 y la afirmación de la maternidad divina de María. Pacificador que se esforzó por sanar divisiones, murió hacia el año 446. Es venerado como santo, y su memoria se celebra el 24 de octubre.

Citas escogidas

“La Virgen se convirtió en el telar en el que se tejió la vestidura de nuestra salvación, la túnica inconsútil del Verbo encarnado.”
— San Proclo de Constantinopla
“Aquel que por naturaleza está en todas partes fue contenido en el seno de una virgen, para que lo ilimitado se acercara a lo limitado.”
— San Proclo de Constantinopla
“El cielo descendió a la tierra para que la tierra fuera elevada al cielo; esta es la maravilla del Verbo hecho carne.”
— San Proclo de Constantinopla