San Procopio de Sázava
San Procopio de Sázava nació hacia 970 en Bohemia, en la región de los checos, y fue educado, según la tradición, en el saber eslavo transmitido por la misión de los santos Cirilo y Metodio. Ordenado sacerdote y más tarde abrazando la vida monástica, se retiró a vivir como ermitaño en el bosque a orillas del río Sázava, donde su santidad atrajo discípulos.
Hacia 1032, con el apoyo del duque de Bohemia, fundó el monasterio de Sázava y se convirtió en su primer abad. La casa llegó a ser un notable centro de la liturgia y las letras eslavas en una tierra cada vez más atraída hacia el Occidente latino, preservando por un tiempo la tradición del culto en lengua vernácula eslava eclesiástica antigua. Procopio gobernó a sus monjes con bondad paternal y fue venerado por su austeridad y caridad. Murió el 25 de marzo de 1053 y fue canonizado en 1204, uno de los santos patronos del pueblo checo. Su memoria se guarda el 4 de julio.
Citas escogidas
“Huye a la soledad del bosque, y allí trabaja y ora ante Dios a solas.”
“Expulsa a los demonios del corazón con la humildad, el ayuno y la oración constante.”
“Que la obra de tus manos y la oración de tu corazón se eleven juntas como una sola ofrenda.”
Crucis