Santos y autores

San Remigio

San Remigio (Remi) nació hacia el año 437 en el norte de la Galia (actual Francia), y murió el 13 de enero de 533 en Reims. Célebre por su erudición y santidad ya desde joven, fue elegido obispo de Reims apenas entrado en la veintena, y llegó a gobernar aquella sede durante unos setenta años, convirtiéndose en el clérigo más influyente de la Galia franca.

Su gran logro fue la conversión de los francos. Cuando su rey, Clodoveo I, todavía pagano, atribuyó una victoria militar difícilmente ganada al Dios de su esposa católica, Santa Clotilde, Remigio lo instruyó y lo bautizó, según la tradición en Reims, hacia el año 496, junto con miles de sus guerreros, con la célebre exhortación: «Inclina la cabeza, altivo sicambro; adora lo que has quemado, y quema lo que has adorado». Este bautismo unió al reino franco a la fe católica y dio forma a la historia cristiana de Francia. Es venerado como el «Apóstol de los Francos».

Citas escogidas

“Planta la fe en los poderosos, y sus ramas darán cobijo a los humildes.”
— San Remigio
“La paciencia con los incrédulos gana más almas que el argumento más agudo.”
— San Remigio
“Inclina la cabeza con humildad; adora lo que has quemado, y quema lo que has adorado.”
— San Remigio