Santos y autores

San Roque

San Roque nació hacia 1295 en Montpellier, Francia, hijo del gobernador de la ciudad, y quedó huérfano siendo aún joven. Repartiendo su herencia entre los pobres, partió como peregrino hacia Roma, y fue en ese viaje, mientras la peste asolaba las ciudades de Italia, donde encontró su vocación: se detenía en las ciudades afectadas para cuidar a las víctimas de la pestilencia, y se decía que muchos sanaban con su toque y su oración.

Al fin él mismo contrajo la peste y, sin querer ser una carga para otros, se retiró a un bosque a morir, donde la tradición sostiene que un perro le llevaba pan cada día y le lamía la herida hasta que sanó. De regreso por fin a Montpellier, sin ser reconocido, fue tomado por espía y encarcelado, muriendo en cautiverio hacia 1327. Por su cuidado de las víctimas de la peste y su propia curación, se convirtió en uno de los patronos más invocados contra las epidemias y las enfermedades contagiosas, y se le celebra el 16 de agosto.

Citas escogidas

“En la enfermedad y el abandono, el alma que confía en Dios nunca está verdaderamente sola.”
— San Roque
“Soporta tus propias aflicciones con paciencia, ofreciéndolas por el sufrimiento de los demás.”
— San Roque
“Sirve a los enfermos aun a riesgo de tu propia vida, porque el amor no huye del sufrimiento.”
— San Roque