Santos y autores

Santa Sabina de Roma

Santa Sabina de Roma fue, según sus actas tradicionales, una noble viuda romana de finales del siglo I o comienzos del siglo II que se convirtió a Cristo por el ejemplo y la enseñanza de su devota sierva Serapia, una joven cristiana de origen sirio. Cuando Serapia fue arrestada y martirizada por la fe durante la persecución, Sabina sepultó reverentemente su cuerpo y profesó abiertamente el cristianismo que había abrazado.

Por ello también ella fue denunciada y muerta por la fe, y fue sepultada cerca de su sierva. Por inciertos que sean los detalles de su leyenda, su culto fue antiguo y prominente en Roma: la gran basílica de Santa Sabina, en el Aventino, construida en el siglo V sobre lo que se tenía por su casa, conserva su nombre y sigue siendo una de las iglesias paleocristianas más bellas de la ciudad, la iglesia estacional donde el papa comienza tradicionalmente la Cuaresma el Miércoles de Ceniza.