San Saturnino de Toulouse
San Saturnino de Toulouse (murió hacia el año 257), conocido en francés como Saturnin o Sernin, fue, según la tradición antigua, uno de los obispos misioneros enviados desde Roma para evangelizar la Galia en el siglo III. Se convirtió en el primer obispo de Toulouse, donde predicó el Evangelio, ganó conversos y construyó una pequeña iglesia, siendo su camino diario hacia el culto uno que pasaba junto a un templo pagano.
Su célebre martirio, registrado en un relato temprano y fidedigno, ocurrió cuando los sacerdotes paganos, atribuyendo el silencio de sus oráculos a su presencia, lo apresaron al pasar y le exigieron que sacrificara a sus dioses. Al negarse, profesando que solo conocía al único Dios verdadero, lo ataron a un toro salvaje que fue arrojado escaleras abajo del templo, arrastrándolo hasta darle muerte. Más tarde se erigió sobre su tumba en Toulouse una gran basílica, Saint-Sernin, una de las mayores iglesias románicas de Europa, y es venerado como apóstol y patrono de aquella ciudad.
Crucis