Santos y autores

San Serafín de Vyritsa

San Serafín de Vyritsa nació como Vasili Muraviov el 31 de marzo de 1866, en el seno de una familia campesina rusa. Elevándose por su propio esfuerzo, llegó a ser un próspero comerciante y peletero en San Petersburgo, esposo y padre devoto que, sin embargo, anhelaba a Dios y silenciosamente entregaba gran parte de su riqueza a iglesias, monasterios y a los pobres a lo largo de sus años en el mundo.

Después de la Revolución, tras haber entregado su fortuna, él y su esposa entraron cada uno en la vida monástica, y él fue tonsurado en la Lavra de Alejandro Nevski, tomando el nombre de Serafín, y llegó a ser su padre espiritual, o confesor. En sus últimos años, debilitado por la enfermedad, se estableció en la localidad de Vyritsa, cerca de Leningrado, donde, a través de los años más oscuros del terror de Stalin y de la Segunda Guerra Mundial, un flujo continuo de personas sufrientes acudía al anciano postrado en cama en busca de consejo, consuelo y oración, y le fueron concedidos dones de consuelo y previsión. Murió el 3 de abril de 1949 y fue glorificado como santo en el año 2000.

Citas escogidas

“Fui yo quien te envié esta prueba; confía en que estoy obrando en todo lo que te sucede.”
— San Serafín de Vyritsa
“La paz llega al alma que ha entregado todo a la voluntad de Dios.”
— San Serafín de Vyritsa
“Echa tus cuidados sobre Dios, porque nada te alcanza que no haya pasado antes por su amor.”
— San Serafín de Vyritsa