San Silas
San Silas, también llamado Silvano, era un miembro destacado de la iglesia de Jerusalén y profeta, elegido junto con Pablo y Bernabé para llevar el decreto del Concilio de Jerusalén a las iglesias gentiles. Cuando Pablo y Bernabé se separaron, Silas se convirtió en el compañero elegido por Pablo en el segundo viaje misionero por Asia Menor y Grecia.
Fue en Filipos donde compartió la prueba más famosa de Pablo: golpeados y encarcelados por el Evangelio, ambos oraron y cantaron himnos a medianoche hasta que un terremoto sacudió la prisión, suceso que llevó a la conversión del carcelero y de su familia. Se le recuerda también en las cartas de Pablo y de Pedro, donde el nombre de Silvano aparece como colaborador y, probablemente, como escriba. La tradición lo venera como obispo y mártir de los primeros tiempos, y se le celebra en Occidente el 13 de julio.
Citas escogidas
“Fortalece las iglesias que visitas, y deja tras de ti corazones más firmes en la fe.”
“Lleva fielmente la carta del Evangelio, para que los lejanos oigan la buena nueva.”
“Que tu fe sea probada en el fuego, porque la fe probada brilla con más resplandor.”
Crucis