Santos y autores

San Sofronio de Jerusalén

San Sofronio de Jerusalén nació hacia el año 560 en Damasco y, tras enseñar como retórico, abrazó la vida monástica, recorriendo los monasterios de Egipto, Palestina y otros lugares como compañero del escritor espiritual Juan Móscoo. Hombre de honda erudición y piedad, y poeta de cierto renombre, fue elegido patriarca de Jerusalén hacia el año 634, en los últimos años de su vida.

Como patriarca se convirtió en el principal adversario de la herejía monotelita, que, buscando reconciliar a los monofisitas, enseñaba que Cristo tenía una sola voluntad; Sofronio insistió en que el Señor, siendo verdadero Dios y verdadero hombre, poseía tanto una voluntad divina como una voluntad humana, doctrina que la Iglesia afirmaría más tarde solemnemente. Su patriarcado quedó ensombrecido por la catástrofe, pues en 637 los ejércitos del islam sitiaron y tomaron Jerusalén, y le correspondió a Sofronio entregar la ciudad santa al califa Omar, negociando condiciones para proteger a sus cristianos y santuarios. Murió poco después, hacia el año 638, y es venerado como santo, y su memoria se celebra el 11 de marzo.

Citas escogidas

“Así como el Jordán una vez se abrió para Israel, que las aguas del bautismo separen al alma de su antigua vida.”
— San Sofronio de Jerusalén
“Camina donde caminó el Salvador, no solo con tus pies sobre la tierra santa, sino con tu corazón en sus huellas.”
— San Sofronio de Jerusalén
“Canta al Señor un cántico nuevo, alma mía, porque ha visitado a su pueblo y se ha acordado de su misericordia.”
— San Sofronio de Jerusalén