San Táraco
San Táraco (murió hacia el año 304) fue, según sus actas antiguas y detalladas, un hombre de edad avanzada —un veterano soldado romano de origen cilicio— que, junto con sus jóvenes compañeros Probo y Andrónico, fue arrestado durante la persecución de Diocleciano en Cilicia (en la actual Turquía). El relato de su proceso conserva lo que pretende ser el registro de sus interrogatorios ante el gobernador romano, en los cuales los tres confesaron con firmeza a Cristo y se negaron a sacrificar a los dioses.
Sometidos repetidamente a brutales torturas a lo largo de sucesivas audiencias, permanecieron inquebrantables, respondiendo a su juez con valor e incluso con ingenio, y finalmente fueron condenados a muerte en el anfiteatro, donde fueron ejecutados a espada al ver que las fieras no les hacían daño. Sus reliquias fueron recogidas con devoción por los cristianos. Venerados juntos tanto en Oriente como en Occidente, los tres son honrados como mártires cuya firmeza en el sufrimiento prolongado se convirtió en un célebre ejemplo de perseverancia cristiana.
Crucis