Santos y autores

San Teófanes el Recluso

San Teófanes el Recluso nació con el nombre de Gueorgui Govorov el 10 de enero de 1815 en la provincia rusa de Oriol, hijo de un sacerdote. Se hizo monje, erudito y con el tiempo obispo de la Iglesia ortodoxa rusa, sirviendo con celo pastoral las diócesis de Tambov y Vladímir antes de retirarse por completo de la vida pública en 1872 a la estricta reclusión del eremitorio de Visha, de donde procede su nombre, el Recluso.

Durante los veintiocho años restantes de su vida vivió en soledad, celebrando la liturgia a diario y dedicándose a la oración y a una vasta correspondencia y labor literaria. Es honrado en la Iglesia ortodoxa como uno de sus más destacados maestros espirituales, sobre todo por su versión rusa de la Filocalia, la gran antología de escritos ascéticos y místicos, y por sus propias obras sobre la oración del corazón y la vida interior, que guiaron a innumerables almas. Murió el 6 de enero de 1894 y fue glorificado como santo por la Iglesia ortodoxa rusa en 1988.

Citas escogidas

“Desciende con la mente al corazón, y allí permanece ante el Señor.”
— San Teófano el Recluso
“La oración es la prueba de todo; donde la oración es recta, todo es recto.”
— San Teófano el Recluso
“Guarda siempre el recuerdo de Dios, como una llama que nunca debe apagarse.”
— San Teófano el Recluso