Santo Tomás de Aquino
Santo Tomás de Aquino nació hacia 1225 en el castillo familiar de Roccasecca, cerca de Aquino, en el Reino de Sicilia, y murió el 7 de marzo de 1274 en la abadía cisterciense de Fossanova, mientras viajaba hacia el Segundo Concilio de Lyon. En contra de la voluntad de su noble familia —que, según se cuenta, lo mantuvo confinado durante un año para disuadirlo—, ingresó en la recién fundada Orden de Predicadores (dominicos) y estudió bajo San Alberto Magno en Colonia y París. Callado y de complexión robusta, sus compañeros lo apodaron el 'Buey Mudo', lo que provocó la célebre respuesta de Alberto: que el mugido de aquel buey se oiría un día en todo el mundo.
Conocido como el Doctor Angélico, es Doctor de la Iglesia y el más eminente teólogo de la escolástica católica, célebre por unir fe y razón y por recurrir a Aristóteles al servicio de la verdad cristiana. Su Summa Theologiae y su Summa Contra Gentiles siguen siendo fundamentales para el pensamiento católico, y compuso la liturgia y los himnos del Corpus Christi. Hacia el final de su vida, una experiencia mística lo llevó a calificar sus propios escritos de 'paja' en comparación con lo que había contemplado. Fue canonizado en 1323 y declarado Doctor de la Iglesia en 1567.
Citas escogidas
“La caridad es la forma de todas las virtudes; sin ella, toda buena obra es como un cuerpo sin alma: presente en apariencia, pero no verdaderamente viva.”
“Las cosas que amamos nos dicen lo que somos.”
“Un solo acto de caridad pura vale más ante Dios que toda la sabiduría del mundo sin amor, porque es la caridad sola la que une el alma directamente a Dios.”
Crucis