Santos y autores

San Timoteo

San Timoteo era originario de Listra, en Asia Menor, hijo de padre griego y de una devota madre judía, Eunice, y fue instruido en las Escrituras por ella y por su abuela Loida. Convertido por la predicación de San Pablo, se convirtió en el compañero más fiel y querido del Apóstol, a quien Pablo llama «mi verdadero hijo en la fe» y envía en sus misiones más delicadas a las jóvenes iglesias.

Acompañó a Pablo en sus viajes y compartió sus trabajos y sufrimientos, y Pablo lo nombró para dirigir la Iglesia de Éfeso. A él se dirigen las dos cartas del Nuevo Testamento que llevan su nombre, llenas del consejo de un padre a un joven pastor sobre la sana doctrina, la oración y la perseverancia, y con el conmovedor encargo de «guardar el buen depósito» de la fe. La tradición sostiene que gobernó Éfeso durante muchos años y fue allí martirizado por oponerse a una fiesta pagana. Se le celebra junto con San Tito el 26 de enero.

Citas escogidas

“Dios no nos ha dado espíritu de temor, sino de poder, de amor y de dominio propio.”
— San Timoteo
“Que nadie desprecie tu juventud, sino sé ejemplo en la palabra, en la conducta, en el amor, en la fe.”
— San Timoteo
“Sé ejemplo para los creyentes, para que tu vida predique más alto que tus palabras.”
— San Timoteo