San Víctor I
San Víctor I fue, según la tradición, natural del África romana y sirvió como obispo de Roma desde aproximadamente el año 189 hasta su muerte, hacia el 199, durante el reinado del emperador Septimio Severo. Es recordado como el primer papa de origen africano y como un dirigente enérgico que afirmó la autoridad de la sede romana en los asuntos de la Iglesia universal.
Su pontificado está marcado sobre todo por la controversia cuartodecimana sobre la fecha de la Pascua: Víctor insistió en que toda la Iglesia, incluidas las antiguas iglesias de Asia Menor, celebrara la resurrección del Señor en domingo y no en el día fijo de la Pascua judía, y no dudó en amenazar con la excomunión para asegurar la unidad de la práctica, aunque fue instado a la moderación por San Ireneo. La tradición le atribuye también el impulso del uso del latín en la liturgia romana. Venerado desde antiguo como santo y tradicionalmente contado entre los mártires, se le conmemora el 28 de julio.
Crucis