San Vito
San Vito fue un joven mártir de comienzos del siglo IV, ejecutado, según la tradición, durante la persecución del emperador Diocleciano, junto con su ayo Modesto y su nodriza Crescencia, quienes lo habían criado en la fe cristiana. El relato tradicional cuenta que Vito era hijo de un senador pagano de Sicilia y, convertido siendo niño, permaneció firme frente a los esfuerzos de su propio padre por hacerlo volver al paganismo, huyendo con sus dos compañeros antes que negar a Cristo.
Arrestado y sometido a tormentos que, según la leyenda, no lograron hacerle daño, el muchacho y sus compañeros alcanzaron por fin la corona del martirio. La devoción a san Vito se extendió ampliamente por Europa durante la Edad Media, y llegó a contarse entre los Catorce Santos Auxiliadores, invocado contra las enfermedades súbitas y los trastornos convulsivos —el mal popularmente llamado «baile de San Vito»—, además de ser patrono de los bailarines y de los artistas. Aunque muchos detalles de su pasión son legendarios, su culto antiguo está bien atestiguado, y se le conmemora el 15 de junio.
Crucis