Santos y autores

Santa Walburga

Santa Walburga nació hacia el año 710 en el reino de Wessex, Inglaterra, en el seno de una familia notablemente santa, hija de San Ricardo y hermana de los misioneros San Willibaldo y San Winibaldo, y murió hacia el año 779 en Heidenheim, Alemania. Educada como monja benedictina en el monasterio de Wimborne, respondió al llamado de su pariente San Bonifacio para unirse a la misión entre los pueblos germánicos aún en parte paganos.

Al cruzar a Alemania, colaboró en la gran obra de evangelización y llegó a ser abadesa del monasterio doble de Heidenheim, guiando tanto a monjes como a monjas y formándolos en la fe y en el saber. Tras su muerte, su tumba en Eichstätt se convirtió en un célebre lugar de peregrinación, donde se decía que fluía de sus reliquias un aceite curativo (conocido durante mucho tiempo como el «aceite de Santa Walburga»). Ampliamente venerada en Alemania y en los Países Bajos, es honrada como santa y madre de la Iglesia alemana.

Citas escogidas

“Cuida las heridas del cuerpo con dulzura y las del alma con oración.”
— Santa Walburga
“La sanación fluye donde la caridad se encuentra con la fe; sé el cauce y deja que Dios sea la fuente.”
— Santa Walburga
“Cruza el mar por el Evangelio, y que ningún temor a lo desconocido pese más que el amor por los perdidos.”
— Santa Walburga