Santos Queremón y compañeros
Los santos Queremón y compañeros fueron mártires de Egipto durante la persecución del emperador Decio, a mediados del siglo III. Queremón era el anciano obispo de Nilópolis, una ciudad a orillas del Nilo, quien, ya muy anciano y débil, huyó junto con un compañero a las montañas del desierto de Arabia para escapar del furor de la persecución y, aunque sus hermanos cristianos lo buscaron, nunca más se lo volvió a ver, por lo que se cree que pereció allí por la fe.
Su historia se conserva en una carta de San Dionisio de Alejandría, citada por el historiador Eusebio, que narra cómo, en aquel tiempo terrible, un gran número de fieles de Egipto murieron de innumerables maneras —algunos por el fuego y la espada, otros de hambre, de frío y por las fieras del desierto mientras huían— antes que negar a Cristo. Honrado junto con esta multitud de compañeros anónimos que dieron su vida en la misma persecución, Queremón se conmemora el 22 de diciembre.
Crucis