Santos Felipe y Santiago Apóstoles
Los Santos Felipe y Santiago fueron dos de los Doce Apóstoles elegidos por el Señor, honrados juntos en una sola fiesta porque sus reliquias fueron custodiadas juntas en la iglesia de los Santos Apóstoles en Roma. Felipe, natural de Betsaida en Galilea, estuvo entre los primeros llamados por Jesús y a su vez llevó a su amigo Natanael ante el Señor; fue Felipe quien, en la Última Cena, hizo la petición que suscitó uno de los grandes dichos de Cristo —«Señor, muéstranos al Padre»— y oyó la respuesta: «Quien me ha visto a mí, ha visto al Padre».
Santiago, llamado el Menor para distinguirlo del otro apóstol del mismo nombre, era hijo de Alfeo y, según antigua tradición, el primer obispo de Jerusalén, venerado por judíos y cristianos por igual por su santidad y sus largas horas de oración, y honrado como autor de la Epístola del Nuevo Testamento que lleva su nombre, la cual enseña que la fe sin obras está muerta. La tradición sostiene que fue martirizado en Jerusalén por su testimonio de Cristo. Apóstoles fieles que extendieron el Evangelio tras Pentecostés, ambos se celebran juntos el 3 de mayo.
Crucis