“Los niños a quienes el Padre Pío prometió que verían el triunfo del Inmaculado Corazón ya tienen 72 años. La promesa ya no es lejana. La hora es nuestra.”
“Los niños a quienes el Padre Pío prometió que verían el triunfo del Inmaculado Corazón ya tienen 72 años. La promesa ya no es lejana. La hora es nuestra.”