P. Jean-Pierre de Caussade
Jean-Pierre de Caussade nació en 1675 en la región del Quercy, en la diócesis de Cahors, al suroeste de Francia, y entró en la Compañía de Jesús en Toulouse en 1693. Ordenado sacerdote, dedicó su vida a las tareas propias de un jesuita de su época: enseñar gramática, física y lógica, predicar misiones populares por el sur de Francia y servir como director de ejercicios, confesor y rector de los colegios de la Compañía en Perpiñán y Albi. Desde 1729, con un intervalo de algunos años, fue director espiritual de las religiosas de la Visitación de Nancy, en Lorena, y fue para ellas para quienes escribió las cartas y pronunció las pláticas en las que descansa su fama. Murió en Toulouse el 8 de diciembre de 1751. Nunca ha sido canonizado ni se ha introducido causa alguna de beatificación; la Iglesia lo venera sencillamente como uno de los grandes maestros espirituales de la escuela francesa.
En vida solo publicó un libro, un volumen de instrucciones espirituales aparecido en 1741 que defendía la oración contemplativa a la luz de la doctrina de Bossuet. La obra por la que hoy se le conoce en todo el mundo, publicada como El abandono en la Divina Providencia, se compuso a partir de sus cartas y pláticas a las visitandinas de Nancy y se imprimió por primera vez en 1861, más de un siglo después de su muerte, por el jesuita Henri Ramière. Su historia textual es objeto de verdadero debate: los estudiosos discrepan sobre cuánto del texto reproduce las palabras del propio Caussade, cuánto procede de los apuntes de quienes le escuchaban y hasta qué punto Ramière reelaboró el material que recibió, de modo que no cabe dar por supuesta sin más su autoría directa del libro tal como hoy lo leemos. Lo que nadie discute es la doctrina que transmite. Su enseñanza sobre el sacramento del momento presente, según la cual la voluntad de Dios llega al alma a través de los deberes cotidianos y de los imprevistos de cada hora, y la santidad consiste en acogerlos con abandono confiado, ha hecho de él uno de los libros de espiritualidad católica más leídos de la época moderna.
Citas escogidas
“Lo que Dios dispone que vivamos en cada momento es lo mejor y lo más santo que nos podría suceder.”
“El momento presente está siempre lleno de un tesoro infinito: contiene mucho más de lo que eres capaz de abarcar.”
“Los deberes de cada momento son las sombras bajo las cuales se esconde la acción divina.”
Crucis