Papa Benedicto XIV
El Papa Benedicto XIV nació como Prospero Lambertini el 31 de marzo de 1675 en Bolonia, Italia. Uno de los hombres más doctos que jamás ocupara el trono papal, fue maestro en derecho canónico y teología que sirvió largo tiempo como funcionario de la Curia y como arzobispo de Bolonia antes de su elección en 1740, y llevó al papado una rara combinación de vasta erudición, sentido práctico, ingenio y moderación.
Su pontificado fue estimado incluso por los escépticos y filósofos de su época por su razonabilidad y su apertura al saber. Escribió obras importantes, en particular un gran tratado sobre la beatificación y canonización de los santos que todavía orienta los procedimientos de la Iglesia, promovió las ciencias y las artes, fundó academias, y buscó, mediante una diplomacia paciente, aliviar las relaciones de la Iglesia con las monarquías católicas de Europa. También emitió resoluciones sobre cuestiones doctrinales y pastorales de peso duradero. Prudente, humano y devoto, murió en Roma el 3 de mayo de 1758, recordado como uno de los grandes papas eruditos.
Citas escogidas
“Que el saber sirva a la fe y no la ataque; la verdadera erudición, buscada con humildad, conduce a la mente de regreso al Dios que es toda verdad.”
“El orden en el culto refleja el orden en el alma; que la reverencia del rito enseñe al corazón la reverencia que debe a Dios.”
“Honra a los santos, pues en ellos Dios muestra lo que su gracia puede lograr; sus vidas son el Evangelio escrito de nuevo en cada época.”
Crucis