Papa Pío VI
El Papa Pío VI nació como Giovanni Angelo Braschi el 25 de diciembre de 1717 en Cesena, Italia, y fue elegido papa en 1775. Su largo pontificado de casi un cuarto de siglo se vio arrollado por las convulsiones que sacudieron el viejo orden de Europa, sobre todo la Revolución Francesa, que se volvió contra la Iglesia con ferocidad, confiscando sus bienes, sometiendo al clero al Estado y desatando una ola de persecución.
Pío condenó el intento de la Revolución de subordinar a la Iglesia mediante la Constitución Civil del Clero, y contempló con dolor cómo la fe era atacada en Francia y más allá. Cuando los ejércitos de la Francia revolucionaria invadieron Italia, se apoderaron de los Estados Pontificios y proclamaron una República Romana, y en 1798 el anciano papa fue hecho prisionero y llevado a Francia. Consumido por la enfermedad y las penurias, murió cautivo en Valence el 29 de agosto de 1799, y a muchos les pareció que el papado mismo podría no sobrevivirle, sin embargo la Iglesia perduró y eligió a su sucesor.
Citas escogidas
“Aférrate a la verdad aunque el mundo se vuelva contra ti; las tormentas de una época pasan, pero la palabra de Dios permanece para siempre.”
“Perdona a quienes te persiguen, porque la venganza pertenece solo a Dios, y la corona del mártir se teje con caridad, no con odio.”
“La paciencia ante la injusticia es un sermón más elocuente que cualquier palabra; la serena entereza de los fieles confunde la malicia de los poderosos.”
Crucis