Papa San Cornelio
El papa San Cornelio gobernó como obispo de Roma de 251 a 253, en las difíciles secuelas de la persecución bajo el emperador Decio, que había hecho apostatar a muchos cristianos ante la amenaza de muerte. La cuestión central de su pontificado fue cómo tratar a estos lapsi que ahora buscaban regresar: Cornelio, apoyado por San Cipriano de Cartago, sostuvo el camino misericordioso, enseñando que incluso los que habían caído podían reconciliarse con la Iglesia tras una penitencia adecuada.
Su postura fue duramente combatida por el rigorista Novaciano, que negaba toda reconciliación a esos pecadores y se hizo proclamar a sí mismo, convirtiéndose en antipapa y provocando un cisma duradero. Cornelio defendió con firmeza la autoridad de la Iglesia para perdonar. Cuando la persecución se reavivó bajo Treboniano Galo, fue desterrado a Centumcellae, donde murió en 253; la Iglesia lo ha venerado siempre como mártir por los sufrimientos de su exilio. Se le celebra junto con San Cipriano el 16 de septiembre.
Citas escogidas
“Soporta el exilio y el sufrimiento por la fe, confiando en que la corona sigue a la cruz.”
“Mantente firme en la unidad con tus hermanos obispos, porque la división hiere el cuerpo de Cristo.”
“Recibe al arrepentido con misericordia, porque la Iglesia es un refugio para los pecadores, no una fortaleza para los soberbios.”
Crucis