San Cirilo de Jerusalén
San Cirilo de Jerusalén nació hacia el año 313 y murió en 386 en Jerusalén, donde ejerció como obispo. Su episcopado se vio repetidamente perturbado por la controversia arriana, y fue expulsado de su sede y desterrado tres veces por quienes se oponían a la fe de Nicea, antes de ser finalmente restituido. Participó en el Primer Concilio de Constantinopla en 381, que reafirmó la divinidad de Cristo y del Espíritu Santo.
Es conocido sobre todo por sus Catequesis, una serie de instrucciones dirigidas a quienes se preparaban para el bautismo y a los recién bautizados. Estos discursos son un valioso testimonio de las creencias, la práctica sacramental y la liturgia de la Iglesia del siglo IV, explicando el Credo, el bautismo y la Eucaristía con claridad pastoral. Es honrado como Padre y Doctor de la Iglesia, y su fiesta se celebra el 18 de marzo.
Citas escogidas
“Aférrate a la fe que te ha sido transmitida, no como meras palabras escritas en el papel, sino tejida en la trama misma de tu corazón y de tu vida.”
“La fe católica conserva su tesoro íntegro: no se le puede añadir una sola verdad, ni quitarle una sola; guarda intacto el depósito de la fe.”
“Aquel que descendió al sepulcro y resucitó al tercer día es la prenda de tu propia resurrección; su resurrección es la promesa hecha a todos los que creen.”
Crucis