Santos y autores

San Gil

San Gil (en latín Aegidius; murió hacia el 710) fue, según la tradición, un ermitaño y abad que vivió a finales del siglo VII y comienzos del VIII. Una leyenda posterior sostuvo que era de origen griego, de Atenas, que huyó de la fama y se estableció en el desierto de Provenza, en el sur de Francia, viviendo en soledad cerca de la desembocadura del Ródano, sustentado —en el episodio más famoso de su historia— por la leche de una cierva, la cual un día condujo a una partida real de caza hasta su cueva oculta, donde una flecha destinada al ciervo hirió en cambio al santo.

Honrado por el rey, fue persuadido a fundar un monasterio, que creció hasta convertirse en la gran abadía de Saint-Gilles, parada importante en el camino de peregrinación a Compostela. Como se creía que había quedado cojo por aquella flecha y que se había negado a ser curado, llegó a ser patrono de los discapacitados, los tullidos y los enfermos, así como de los leprosos, los mendigos y los herreros. Se le cuenta entre los Catorce Santos Auxiliadores y fue uno de los santos más populares de la Edad Media, con iglesias dedicadas a él por toda Europa.