Santos y autores

Santa Elena

Santa Elena (c. 246/250 – c. 330) fue de origen humilde —hija de un posadero, según la tradición— que llegó a ser esposa o consorte del oficial romano Constancio Cloro y madre del emperador Constantino el Grande. Apartada cuando Constancio ascendió en rango, fue restituida a los más altos honores cuando su hijo se convirtió en emperador y abrazó el cristianismo, recibiendo el título de Augusta y una gran influencia en la corte.

Convertida a la fe, dedicó su fortuna y los años de su vejez a obras de piedad y caridad, especialmente en Tierra Santa, adonde se dice que peregrinó ya anciana. Impulsó la construcción de iglesias en los lugares santos, entre ellas la Basílica de la Natividad en Belén y la iglesia del Monte de los Olivos, y una larga tradición le atribuye el descubrimiento de la Vera Cruz de Cristo en Jerusalén. Honrada como santa tanto en Oriente como en Occidente, es patrona de los nuevos descubrimientos y de los arqueólogos.