Santos y autores

San Juan Maximovitch

San Juan Maximovitch nació como Miguel Maximovitch el 4 de junio de 1896 en la provincia de Járkov, en el Imperio ruso. Huyendo de la Revolución, se hizo monje y fue consagrado obispo de la Iglesia Ortodoxa Rusa en el Extranjero en 1934, asumiendo su sede en Shanghái, donde cuidó heroicamente de su rebaño, y especialmente de los huérfanos, a quienes recogía de las calles, durante los trastornos de la guerra y la revolución en China.

Cuando el avance comunista obligó a los exiliados rusos a huir una vez más, trabajó incansablemente, incluso solicitando al gobierno de los Estados Unidos, para asegurar un refugio a miles de sus compatriotas. Más tarde sirvió en Europa occidental y finalmente en San Francisco, donde supervisó la construcción de una gran catedral. Célebre por su extremo ascetismo, su oración incesante, su sencillez infantil y los dones de sanación y previsión que se le atribuían, murió el 2 de julio de 1966 mientras visitaba Seattle. Fue canonizado por la Iglesia Ortodoxa Rusa en el Extranjero en 1994, y sus reliquias incorruptas son veneradas en San Francisco.

Citas escogidas

“Confía en la providencia de Dios, que alcanza hasta el más lejano exilio.”
— San Juan Maximovich
“Gástate por el huérfano y el abandonado, porque Cristo se encuentra entre los más pequeños.”
— San Juan Maximovich
“Ser severo contigo mismo y misericordioso con los demás es el camino de los santos.”
— San Juan Maximovich