Santos y autores

Santa Kateri Tekakwitha

Santa Kateri Tekakwitha nació en 1656 en Ossernenon, una aldea mohawk en lo que hoy es el norte del estado de Nueva York, hija de un jefe mohawk y de una madre algonquina cristiana. Una epidemia de viruela en su infancia mató a sus padres y dejó su rostro marcado y su vista debilitada —su nombre, Tekakwitha, suele traducirse como «la que tropieza con las cosas». Conoció la fe católica a través de misioneros jesuitas y, atraída por Cristo, fue bautizada a los veinte años, tomando el nombre de Kateri (Catalina).

Su conversión le trajo hostilidad y burla por parte de su propio pueblo, y huyó unos trescientos kilómetros a pie hasta un asentamiento mohawk cristiano en Kahnawake, cerca de Montreal. Allí vivió una vida de oración, penitencia y virginidad consagrada, entregada a la Eucaristía y a la Cruz, hasta su muerte el 17 de abril de 1680, a los veinticuatro años; los testigos relataron que las cicatrices de la viruela desaparecieron poco después de morir. Conocida como el «Lirio de los Mohawks», fue canonizada en 2012 por el papa Benedicto XVI como la primera santa nativa americana.

Citas escogidas

“Cada mañana entrego este día a Dios; lo que Él envíe ya es don suficiente.”
— Santa Kateri Tekakwitha
“La pureza no es la ausencia de belleza, sino su plenitud: la belleza entregada por entero a Dios.”
— Santa Kateri Tekakwitha
“¿Quién me dirá qué es lo que más agrada a Dios, para que yo lo haga? Esa pregunta ha guiado toda mi vida.”
— Santa Kateri Tekakwitha