Santos y autores

San Odilón de Cluny

San Odilón de Cluny nació hacia el año 962, de familia noble de la Auvernia, en Francia, e ingresó en la gran abadía benedictina de Cluny, llegando a ser su abad hacia el año 994. Bajo su largo y hábil gobierno de unos cincuenta y cinco años, Cluny alcanzó la cumbre de su influencia, y el movimiento reformador que encarnaba, caracterizado por la fidelidad a la Regla de San Benito, la solemne liturgia y la libertad respecto del control secular, se extendió a cientos de monasterios por toda Europa, de modo que Odilón fue considerado entre los hombres de Iglesia más importantes de su época.

Se le recuerda sobre todo por establecer, hacia el año 998, la conmemoración anual de todos los fieles difuntos el 2 de noviembre, el día siguiente a la fiesta de Todos los Santos, en todos los monasterios bajo su autoridad. Esta observancia del Día de los Fieles Difuntos, la oración por las almas santas del purgatorio, se extendió desde Cluny a toda la Iglesia latina, donde perdura hasta hoy. Hombre de mansedumbre, caridad y paz, que trabajó por aliviar el hambre y promover la "Tregua de Dios" que limitaba la guerra, murió el 1 de enero de 1049 y es venerado como santo.