San Pascual Bailón
San Pascual Bailón (16 de mayo de 1540 – 17 de mayo de 1592) nació en el seno de una familia campesina pobre en Torrehermosa, en el reino de Aragón, España. Pasó su juventud como pastor, enseñándose a sí mismo a leer con libros que le prestaban para conocer mejor a Dios, y orando mientras cuidaba su rebaño. A poco más de veinte años entró como hermano lego en los franciscanos de la estricta reforma alcantarina, eligiendo permanecer humilde y sin letras, sirviendo como portero, cocinero y guardián de la puerta.
Fue célebre sobre todo por su ardiente devoción al Santísimo Sacramento, pasando largas horas en adoración y defendiendo la Presencia Real en sus viajes, incluida una peligrosa misión a la Francia hugonota. Sencillo, alegre y caritativo con los pobres, murió en la víspera de su cumpleaños en 1592. Fue canonizado por el papa Alejandro VIII en 1690, y en 1897 el papa León XIII lo declaró patrono de los congresos y cofradías eucarísticas.
Crucis