Santos y autores

San Vladimiro

San Vladimiro nació hacia el año 958, nieto de Santa Olga, y llegó a ser gran príncipe de Kiev, gobernante de la tierra de la Rus'. En sus primeros años fue un guerrero pagano y feroz, entregado a la violencia y a muchas esposas, que erigió ídolos en su capital. Sin embargo, llegó a buscar una fe para su pueblo, y la antigua crónica relata que envió emisarios a observar las religiones de sus vecinos; al regresar de la Divina Liturgia en la gran iglesia de Constantinopla, informaron que "no sabían si estaban en el cielo o en la tierra", tan hermoso era el culto.

Hacia el año 988 Vladimiro fue bautizado y se casó con una princesa bizantina, y guio a su pueblo hacia la fe cristiana, ordenando, según la tradición, el bautismo masivo de los habitantes de Kiev en el río Dniéper. Su conversión lo transformó: derribó los ídolos, construyó iglesias, cuidó de los pobres, y se dice que hasta se resistía a ejecutar a los criminales. Su adopción del cristianismo bizantino moldeó la fe y la cultura de los eslavos orientales durante mil años. Honrado como "Igual a los Apóstoles", murió en 1015, y su memoria se guarda el 15 de julio.

Citas escogidas

“Que tu arrepentimiento sea tan público como tus pecados anteriores, para que otros cobren ánimo.”
— San Vladimiro
“Cuando Cristo entra en un corazón, los crueles se vuelven misericordiosos y los soberbios se hacen siervos.”
— San Vladimir
“Un gobernante convertido a Cristo debe gobernar con justicia y alimentar al hambriento.”
— San Vladimir