Santos y autores

San Alejo de Roma

San Alejo de Roma, conocido en Oriente como el «Hombre de Dios», es un santo de los primeros siglos cuya historia, aunque en gran parte legendaria en la forma en que ha llegado hasta nosotros, fue una de las más populares en la cristiandad medieval. Según la tradición, era el único hijo de un rico senador romano que, el día de su boda, dejó a su esposa sin tocarla y huyó en secreto a Edesa, en Siria, donde repartió sus bienes y vivió durante años como mendigo desconocido junto a una iglesia, entregado a la oración y la penitencia.

Cuando su santidad comenzó a ser reconocida, huyó de nuevo y finalmente regresó disfrazado a la casa de su propio padre en Roma, donde, sin ser reconocido, vivió como despreciado sirviente bajo la escalera durante años, soportando pacientemente las privaciones por amor de Cristo. Solo tras su muerte se descubrió su identidad por un documento hallado en su mano. Por muy adornado que esté el relato, su culto fue antiguo y extendido tanto en Oriente como en Occidente, y llegó a ser modelo de pobreza radical y santidad escondida.