San Damián de Molokai
San Damián de Molokai nació como Jozef De Veuster el 3 de enero de 1840 en Tremelo, Bélgica, e ingresó en la Congregación de los Sagrados Corazones de Jesús y de María, tomando el nombre de Damián. Enviado a las islas de Hawái, fue ordenado en Honolulú en 1864. En 1873 se ofreció voluntario para el aislado leprosario de Kalaupapa, en la isla de Molokai, donde quienes padecían la enfermedad de Hansen habían sido puestos en cuarentena forzosa y abandonados en su mayoría sin atención.
Durante dieciséis años, Damián se entregó por completo a los marginados de Molokai, construyendo viviendas, capillas y ataúdes, curando heridas, celebrando los sacramentos y devolviendo la dignidad a una comunidad que había sido abandonada. Es célebre por haber comenzado un sermón con las palabras «nosotros los leprosos» tras contraer él mismo la enfermedad hacia 1885. Murió en Kalaupapa el 15 de abril de 1889. Canonizado en 2009, san Damián es venerado como el apóstol de los leprosos y patrono de quienes padecen lepra y de los marginados, ejemplo supremo de una caridad que no teme ningún costo.
Citas escogidas
“No tengo ningún arrepentimiento; volvería a elegir vivir y morir entre mi pueblo.”
“El sacerdote pertenece a su pueblo; el sufrimiento de ellos es suyo, y su esperanza es su alegría.”
“Aun en el exilio y la enfermedad, el alma que sirve con amor nunca está verdaderamente sola.”
Crucis