San Francisco de Laval
San Francisco de Laval nació en 1623 en el seno de una familia noble de Francia y murió el 6 de mayo de 1708 en Quebec, en la Nueva Francia. Ordenado sacerdote y marcado desde joven por la devoción y el anhelo de las misiones, fue enviado al otro lado del mar, a Canadá, y en 1658 se convirtió en el primer obispo de la vasta y difícil colonia, cargo que desempeñaría durante décadas como fundador y organizador de la Iglesia católica en aquella nueva tierra.
Pastor incansable y austero, recorrió su inmensa diócesis, fundó el Seminario de Quebec —semilla de la posterior Universidad Laval— para formar un clero autóctono, estableció parroquias y se ocupó tanto de los colonos franceses como de los pueblos nativos. Se le recuerda especialmente por su valiente oposición al comercio del aguardiente que arruinaba a las naciones indígenas, defendiéndolas incluso frente a poderosos intereses. Venerado como padre de la Iglesia en Canadá, fue canonizado en 2014, y su memoria se celebra el 6 de mayo.
Crucis