Santa Juana Jugan
Santa Juana Jugan, conocida en religión como sor María de la Cruz, nació el 25 de octubre de 1792 en Cancale, en Bretaña, Francia, en medio de la agitación de la Revolución, y murió el 29 de agosto de 1879. Hija de un pescador, trabajó como criada de cocina y como enfermera, y se sintió atraída a servir a Cristo en los pobres; una noche de invierno acogió en su propia casa a una anciana ciega y desvalida y le dio su propia cama —la semilla de la obra de su vida.
De ese comienzo nacieron las Hermanitas de los Pobres, congregación dedicada al cuidado de los ancianos y de los indigentes, cuyas hermanas mendigaban de puerta en puerta para sostener a quienes tenían a su cargo. En una prueba singular de humildad, Juana fue apartada por otros del cargo de superiora y vivió durante unos veintisiete años en la oscuridad, entre las novicias, desconocida para muchos como verdadera fundadora, ocultando sus sufrimientos en la oración. Su santidad solo fue reconocida tras su muerte, y fue canonizada por el papa Benedicto XVI en 2009.
Crucis