Santos y autores

San Juan de Dios

San Juan de Dios nació con el nombre de João Duarte Cidade el 8 de marzo de 1495 en Montemor-o-Novo, Portugal. Su vida temprana fue inquieta y errante: trabajó como pastor, sirvió como soldado en las campañas de Europa y el norte de África, y viajó extensamente antes de establecerse en Granada, España, como vendedor de libros religiosos. Allí, en 1537, un sermón de san Juan de Ávila le atravesó el corazón tan profundamente que por un tiempo fue tenido por loco y recluido, experiencia que le abrió los ojos a la desdicha de los enfermos y los enfermos mentales.

Saliendo de ella con un propósito ardiente, abrió una casa en Granada para albergar a los enfermos, los pobres, los desamparados y los marginados, mendigando por las calles en su favor con el grito: «¡Haceos bien a vosotros mismos!». Su caridad desinteresada atrajo seguidores, y de su obra nació la Orden de los Hermanos Hospitalarios, los Hermanos de San Juan de Dios. Murió el 8 de marzo de 1550, tras contraer un resfriado al rescatar a un hombre de un río desbordado. Es patrono de los hospitales, los enfermeros, los enfermos y los bomberos.

Citas escogidas

“Trabaja sin cesar para hacer todo el bien que puedas mientras aún haya tiempo.”
— San Juan de Dios
“Los pobres y los enfermos son los tesoros que Dios ha escondido entre nosotros; entrégate a ellos por completo.”
— San Juan de Dios
“Haz el bien, y que nadie se aleje de tu puerta sin recibir algo de tu misericordia.”
— San Juan de Dios