La Epifanía del Señor
La Epifanía del Señor es una de las solemnidades más antiguas y grandes de la Iglesia, y celebra la manifestación de Cristo a las naciones del mundo. Su nombre, del griego que significa «aparición» o «manifestación», reúne varios momentos en que se dio a conocer la divinidad y la misión de Jesús: sobre todo la venida de los Magos, los sabios de Oriente que, guiados por una estrella, viajaron hasta Belén para adorar al Rey recién nacido y ofrecerle oro, incienso y mirra.
En estos visitantes gentiles venidos de tierras lejanas ve la Iglesia las primicias de todos los pueblos llamados a la luz de Cristo, de modo que la Epifanía proclama que el Salvador se da no a una sola nación, sino a toda la raza humana. La antigua tradición de la fiesta recuerda también el Bautismo del Señor en el Jordán y el primer milagro en las bodas de Caná, otras manifestaciones más de su gloria. Celebrada con gran solemnidad el 6 de enero, y conocida en el Oriente cristiano como la Teofanía, corona el misterio de la Navidad con la revelación de Dios hecho hombre para la salvación de todos.
Crucis